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null La mirada de tres investigadores en Inmunología del Instituto Biocruces Bizkaia en la Semana Mundial de la Inmunización y el Día Mundial de la Inmunología (segunda parte)

Semana Mundial de la Inmunización - Del 24 al 30 de abril 2021 | Día Mundial de la Inmunología - 29 de abril 2021

IIS Biocruces Bizkaia, 29 de abril de 2021.- Continuamos con la entrevista a 3 investigadores destacados del Instituto en relación a la Semana Mundial de la Inmunización. Primera parte de la entrevista.

En el último año se ha hablado mucho sobre este ámbito de la Medicina debido al Covid-19; el coronavirus que ha puesto patas arriba al mundo entero. Con la mirada puesta en esta epidemia, ¿Qué papel estáis teniendo los inmunólogos en las unidades COVID y en todo el proceso de la enfermedad?

Guillermo: Yo concretamente soy internista especializado en enfermedades autoinmunes, es decir, clínico y no inmunólogo. Por la parte que me toca, creo que hemos colaborado de forma importante a adaptar esquemas inmunosupresores propios de nuestras enfermedades al tratamiento de la COVID-19. En cuanto a los inmunólogos básicos, su papel es fundamental a la hora de diseñar las vacunas y de comprender el efecto de las mismas y de la inmunización por la propia enfermedad en la resistencia a la infección, incluyendo a las diferentes cepas del coronavirus.

Francisco: Pues los inmunólogos, junto con el resto de profesionales, están teniendo un papel fundamental durante la pandemia. Para la caracterización detallada, incluida su duración y eficacia, de la respuesta frente al SARS-CoV-2 y tras la vacunación, así como en el estudio de la etiopatogenia del COVID-19, sobre todo en sus formas graves, se ha contado con la participación indispensable de los inmunólogos. También en el desarrollo de terapias (anticuerpos), medidas preventivas (vacunas) y herramientas diagnósticas (determinación de anticuerpos) los inmunólogos han tenido un papel muy importante.

¿Cómo actúa este coronavirus a nivel inmunológico? ¿Por qué es tan letal?

Guillermo: Porque tiene la capacidad de, en determinados individuos, inducir una respuesta inflamatoria generalizada y descontrolada en el huésped que puede provocar un fallo multiorgánico, con epicentro en los pulmones, que es en muchas ocasiones lo que mata al paciente.

Francisco: En primer lugar, hay que decir que en la mayoría de los casos la respuesta inmune es eficaz y proporcionada, por lo que la enfermedad se controla adecuadamente. Sin embargo, hay un número significativo de casos en los que los pacientes necesitan hospitalización, ingreso en la UCI, y desafortunadamente se puede llegar a la muerte. Desde el punto de vista inmunológico los casos graves de COVID-19 se caracterizan por una respuesta inmune desregulada, muy exagerada y con alteraciones muy importantes en los diferentes componentes del sistema inmune. Por ejemplo, aparece la denominada tormenta de citoquinas, autoanticuerpos que bloquean componentes muy importantes de la respuesta inmune, activación exagerada de ciertos tipos celulares lo cual puede provocar daño tisular, etc. En Biocruces Bizkaia hemos publicado recientemente que el sistema inmune de los pacientes con COVID-19 severo se caracterizan porque tienen unos linfocitos T muy activados, una alta expresión de moléculas citotóxicas en linfocitos T y células NK, y la aparición de un gran número de monocitos inmaduros con un fenotipo muy característico. Si estáis interesados en leer nuestro artículo lo podéis encontrar aquí.

¿Se puede hacer algo para reforzar el sistema inmunitario de cara a este virus?

Guillermo: La base de nuestra defensa frente a la infección es estar inmunizados, bien por haber pasado la enfermedad, bien por haber sido vacunados. Ahora bien, una vez el virus ha superado nuestras defensas, la clave es precisamente evitar esa superreaccíón inflamatoria que puede ser letal. En otras palabras, durante la primera fase de la enfermedad, en general la primera semana tras la infección y la primera tras el inicio de los síntomas, lo ideal sería ser capaces de eliminar el virus de forma precoz, algo que todavía no hemos conseguido. A partir de ahí, tenemos que centrarnos en la inmunomodulación más en que reforzar el sistema inmune, siempre guardando la retaguardia para no generar un estado de inmunodepresión prolongado que facilite la sobreinfección por otros agentes, algo que también puede acarrear consecuencias muy graves. La utilización en esta segunda fase de dosis altas de glucocorticoides durante pocos días (entre 3 y 5), los llamados pulsos, es una de las aportaciones de nosotros, los “autoinmunólogos”. Disponemos de un estudio propio en el Hospital Universitario Cruces que ha contribuido, junto a otros, a demostrar la eficacia de este tratamiento en evitar intubaciones y fallecimientos.

Francisco: Sin duda alguna, la medida más importante y eficaz es la vacunación. Pero otras medidas encaminadas a entrenar el sistema inmunitario son buenas, y entre ellas se incluyen hábitos de vida sana: no fumar, evitar alcohol, comida sana, ejercicio moderado, y dormir las suficientes horas.

De izquierda a derecha: Dr. Guillermo Ruiz Irastorza, Dr. José Ramón Bilbao Catalá y el Dr. Francisco Borrego junto a investigadores de su grupo.

Hay mucho escéptico sobre la eficacia de las vacunas para la covid-19, sobre todo porque su desarrollo ha sido muy rápido. ¿Qué mensaje transmitirías como experto en el campo de la inmunidad?

Guillermo: Que las vacunas están siendo eficaces en disminuir de forma drástica los ingresos y fallecimientos por COVID-19 es algo evidente, que cualquiera que trabaje en el ámbito sanitario está comprobando a la vista del cambio de perfil de los pacientes ingresados, con una muchísima menor presencia de los grupos ya vacunados. Dicho esto, las vacunas, como todos los compuestos terapéuticos, tienen sus efectos secundarios que, aunque sean proporcionalmente infrecuentes, pueden ser numéricamente no despreciables cuando se aplican, como es el caso, a millones de personas. Por tanto, es fundamental establecer mecanismos de vigilancia que nos permitan detectar de forma precoz estas complicaciones, de cara a poder diseñar estrategias de vacunación eficaces y seguras teniendo en cuenta, por un lado, el riesgo de contraer la enfermedad, fundamentalmente las formas más graves, y por otro, el de sufrir efectos adversos graves. Afortunadamente, disponemos de un cada vez mayor número de vacunas, con mecanismos de acción diferente, que nos deben permitir una política de vacunación más flexible y personalizada. Para ello, es fundamental que la comunidad científica primero, y la ciudadanía después, comprendan el balance riesgo/beneficio de las diferentes vacunas en los diferentes grupos poblacionales. Hay que alejarse de políticas de brocha gorda en cualquier sentido, no cabe hacer afirmaciones generalizadas de todo o nada. Disponemos de medios, hay que relajarse un poco, utilizarlos bien y generar confianza fundada. La transparencia es básica para ello.

Ramón: Las vacunas son sin duda uno de los grandes avances de la Historia de la Medicina. Nos han librado de enfermedades infecciosas muy graves que en muchos causaban la muerte. Estas enfermedades han quedado atrás, y a veces esto se nos olvida. Es verdad que, en este caso, el desarrollo de la vacuna contra la Covid-19 ha transcurrido en un tiempo record, pero cumpliendo con todos los protocolos y estándares de seguridad y eficacia. De hecho, la vigilancia no ha cesado y estamos conociendo casi a tiempo real tanto la eficacia para prevenir la enfermedad en sus diferentes grados, como los eventos adversos más infrecuentes. Todo esto demuestra la importancia de la investigación sobre virus, sobre las vacunas, sobre Biología Molecular e Inmunología que se ha llevado a cabo durante todos estos años anteriores y que nos ha dotado de la capacidad para desarrollar diferentes vacunas en un tiempo tan corto. Creo que más que nunca, se ha puesto de manifiesto la importancia de cuidar y de invertir en la Ciencia en general y la investigación en Inmunología en particular, ya que es la única forma de estar preparados para responder a lo imprevisible.

Francisco: Los datos son apabullantes. Si miramos un poco atrás podemos ver que gracias a las vacunas casi se han erradicado, o se ha hecho totalmente, muchas enfermedades. Respecto a las vacunas para la COVID-19, a pesar de la rapidez con la que se han fabricado, la eficacia y seguridad está perfectamente demostrada. Los beneficios son indiscutiblemente mayores que el no vacunar. Sólo en Estados Unidos, más de 200 millones de personas han recibido al menos una dosis y los efectos adversos graves son rarísimos. El desarrollo rápido de las vacunas es un motivo de celebración y no de escepticismo. La colaboración de los científicos, academias, agencias reguladoras, gobiernos e industria ha sido impresionante y la consecución de las vacunas es un hito histórico que hemos de celebrar todos juntos.

Para finalizar, ¿Por qué creéis que es necesario un Día Mundial de la Inmunología?

Guillermo: Entre otras cosas, para poner en valor un área de conocimiento básica en muchos ámbitos de la medicina.

Ramón: Porque es muy importante que la sociedad conozca todo lo que esta rama de la Ciencia y la Medicina aporta a la salud. Es bueno que se hable de la investigación, de los nuevos marcadores diagnósticos, de los tratamientos que se están desarrollando, y que se ponga en valor el trabajo de los profesionales. Además, con la información y la divulgación se contribuye a crear una sociedad mejor formada, más empoderada y menos vulnerable a los bulos y las noticias falsas.

Francisco: El Día Internacional de la Inmunología está dedicado a aumentar la conciencia mundial sobre la importancia de la Inmunología en la lucha contra las enfermedades infecciosas, la autoinmunidad y el cáncer. Es una iniciativa promovida por la Unión Internacional de Sociedades Inmunológicas (IUIS). Con motivo del Día de la Inmunología 2021, la Federación Europea de Sociedades de Inmunología (EFIS) y la IUIS están organizando conjuntamente un webinar para el 29 de abril: Inmunología en la época del COVID-19: logros, desafíos y oportunidades. Habrá presentaciones y un panel de discusión, reunirá a expertos globales, como Anthony Fauci y Shane Crotty, para evaluar dónde estamos y lo que nos depara el futuro. Si estáis interesados en el webinar os podéis registrar aquí.

La inmunología nunca ha tenido un perfil público tan alto como en este momento en medio de la pandemia de COVID-19, pero a veces no se comprende y se conoce muy poco el impacto de la comunidad de inmunólogos e inmunólogas en la lucha contra las enfermedades y en la mejora de la salud mundial.

¿Quieres añadir alguna otra consideración?

Guillermo: Como pensamiento general, mezclar (mejor dicho, contaminar) la ciencia con la política da resultados nefastos. Hay que dejar trabajar de forma libre a los científicos, dotarles de medios, tranquilidad y tiempo y permitir que generen las recomendaciones oportunas basadas en su mejor saber. Sólo entonces debería empezar la labor de los poderes públicos, para implementar acciones que, sin cortoplacismos, redunden en el beneficio colectivo. Esta crisis sanitaria nos está dejando claro que nos va mucho en ello, y que mantener un sistema de salud y de investigación fuerte en el ámbito público en uno de los pilares de nuestra civilización.

#ThankYouImmunology | #DayofImmunology | #EskerrikaskoImmunologia | #ImmunologiarenEguna | #GraciasInmunología | #DíadelaInmunología

Muchas gracias a los tres por vuestro importante aporte y participación activa para luchar contra estas enfermedades autoinmunes, máxime en las circunstancias de pandemia en las que nos encontramos donde vuestro trabajo es tan importante y esencial. Eskerrik asko.

Imagen de un estreptococo capturado por un neutrófilo, un tipo de leucocito que forma parte de las células del sistema inmunitario

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